Orden Druida Alquímica ©

    29-Jan-2010
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Un Puñado de Polvo

 

 

Lo que permanece en nuestros corazones
siempre puede ser rescatado del olvido,
por lo mismo, lo que pertenece al corazón,
pertenece a la memoria.

 

 

 

 

 

Una vida segura pero ordinaria, o una vida beligerante pero gloriosa: en esta vida, hay alternativas para la grandeza.

 

 

Avanzo sin esperanza, por eso mi vida es plena cada segundo.

 

 

Con miedo todo es incurable.

   

 

 

   

No hay manera de razonar con la ignorancia.

 

   

 

 

   
 
 
     

Quien ha olvidado la sonrisa vive en el fondo de un océano.

 

   
     

 

 

   
     

El que puede cambiar su pensamiento,
ya tiene otro pensamiento más.

El que puede cambiar sus acciones,
ya tiene otro mundo.

El que cambia su pensamiento y sus acciones,
puede alcanzar su destino.

 

   
           
           
     

El druidismo no es un estilo de vida para el intelecto egoìsta.

 

   
           
     

“Seguimos amando el amor
y con nuestra directa conducta
enterramos a los mentirosos
y vivimos con los verdaderos”

   
           
     

El Erial

¡Ay! Conocemos ramas estériles de nunca acabar y otras ramas…

   
           
     

Ellos Saben

El oscurecimiento del mundo se vive en cada espíritu que habita en un muerto viviente.
Uno se pregunta ¿quiénes llevan el timón, los vivos o los muertos? Y la respuesta está en la enfermedad exacerbada, esa danza desarticulada, ácida, pertinaz y despiadada que devora los sueños de los hombres.


Y lo terrorífico: ellos saben que nosotros lo sabemos. Depredan la vida a la luz del día y en la noche festejan sus saqueos.


Sin embargo, la infección ataca a la memoria y a la conciencia, carcome el cerebro para que el individuo parezca normal, sano y conforme; un cadáver perfecto, listo para ignorar a los vivos, imponerles su propio silencio o matarlos de olvido. Así se deshilvana la luz del mundo.

Algunos portamos capas a prueba de silencios y olvidos, de desdenes y mordidas: nos llamamos cymrys. No tememos a la oscuridad ni nos obsesiona la luz; buscamos las miradas vivas y las palabras sanadoras, los pechos expuestos y las manos abiertas; estamos en busca de ustedes para resistir y seguir amando la vida.

Los muertos no son nuestro problema, sino nosotros el de ellos.

   
           
     

“La emocionalidad llena las lagunas de la ignorancia”

   
           
     
   
       

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