Vuelta a las Utopías
“La realidad es un sueño y el sueño es la realidad”
Así que soñemos en un mundo mejor…
Los Tuatha dé Danann, como neopaganos, representamos una vuelta a las raíces, y en este viaje de regreso a casa –hacia nuestra naturaleza humanista, integradora de la historia viva del antes y del ahora– estamos también de regreso en las utopías, con los riesgos que esto implique y con los efectos colaterales que apareje: ser visionario, controvertido, vanguardista, incomprendido, temible, inquietante, incomodo, iconoclasta y osado...

Un pagano sin sueños utópicos es incapaz de viajar en el tiempo, o vislumbrar el espacio de los dioses.
Un pagano no debe dejar de soñar en utopías, a riesgo de perder su alma en un mundo espectral, dormido: el mundo sin libertad, ni ideales.
Del manuscrito, Reflexiones para Arianrhod:
"...la tarea es el intentar y el resto ya no está en nuestra mano." Elliot
La conciencia, liberada de prejuicios e individualismos despiadados, puede llevarnos a alcanzar alturas inconcebibles de humanismo puro, ya que nos confronta con lo más profundo de nuestra conciencia histórica y social: la lucha por las causas perdidas.
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