|
|
 |
|

Guerreros del Triskell |
“En el espíritu del tiempo de cada época hay un afilado viento del Este, que sopla a través de todas las cosas” |
| |
|
| Índice de Artículos |
|
1. ¡Qué interesante!
2. Contra los ladrones
3. En defensa de la Tradición
4.Una Tradición verdadera
5.El druidismo y la neurona
6.Nuevo Orden a
|
|
|
¡Qué interesante!
La historia no es una ciencia exacta, pues aunque basada en hechos comprobables –la mayor parte del tiempo–, no escapa de las suposiciones, el subjetivismo, los errores y la interpretación del historiador; sin embargo, son estos mismos rasgos los que enriquecen la experiencia de la historia y su estudio, al tiempo que la entorpecen y la falsean.
Un ejemplo muy interesante de este fenómeno “bipolar” es la actual tendencia a la generalización de hechos específicos que, curiosamente, se da –casi siempre– en personas que “hacen historia”, pero no son historiadores de profesión.
Es curioso detectar también que son ciertos temas los preferidos para pseudohistoriar, bien porque se carece de fuentes fidedignas y comprobables, bien porque el tema en sí se presta para “suponer” y “deducir” premisas que llevaran a conclusiones falsas, erróneas y carentes de fundamento, como las que aparecen en el No. 4, Año XXVI de la revista Muy Interesante, dentro del artículo Caza de brujas, donde encontramos al menos dos afirmaciones erróneas con respecto a la cultura celta que cito a continuación:
Primera:
“…Frank Donovan […] explica que las raíces de estas tradiciones [brujeriles] derivan del pueblo celta…”
Segunda:
“Con el paso de los años, las creencias y prácticas religiosas de los celtas se transformaron en lo que hoy conocemos como paganismo.”
Desmintamos ambas. En primer lugar, las prácticas que podrían considerarse “brujiles” han existido en diversas culturas y poblaciones a lo largo y ancho del mundo. En diferentes lugares del planeta –antigua y actualmente– encontramos curanderos, chamanes, videntes, brujas y demás. Nuestros propios pueblos indígenas en Veracruz, Tabasco, Chiapas y todos los estados de la República, tienen sus brujos y brujas (recuerden a la famosa María Sabina). Y todos los países del mundo gozan de leyendas, historias, cuentos y personas relacionadas con el arte brujil, aunque en cada lugar éste sea distinto en cuanto a prácticas, rituales, panteones de dioses y demás elementos propios de dichas prácticas. Por lo tanto, afirmar que “las raíces de estas traiciones derivan del pueblo celta” es una generalización errónea, que provoca una visión distorsionada de la historia, no sólo del pueblo celta, sino de toda la cultura indoeuropea –rica por demás en tradiciones brujiles–.
De acuerdo a diversos investigadores, los celtas, más que un pueblo, fueron un conjunto de sociedades que tenían dos cosas en común: la lengua y los druidas. Sin embargo, lo que se sabe de ellos proviene de fuentes arqueológicas y de escritos de terceros, como Julio César, Estrabón y Diodoro; no hay información directamente escrita por un celta o por un druida, porque su tradición era oral. Ahora bien, debido a las constantes migraciones que estos pueblos vivieron –situación común en varias sociedades indoeuropeas– “lo celta” se diseminó por diversas regiones y terminó fundiéndose con diversas culturas. Quizá se pueda decir que los pueblos celtas fueron parte fundamental de la cultura indoeuropea, pero de allí a asegurar que de sus prácticas nace la brujería existe un abismo que ningún celta se atrevería a cruzar.
La segunda es aún más obvia en su generalización y error. El paganismo es un concepto vasto y polisémico, en el cual entran todas las tradiciones politeístas y animistas conocidas (para mayor información ver el artículo ¿Qué es un pagano? de nuestros hermanos del Rowan); por lo que afirmar que: “las prácticas religiosas de los celtas se transformaron en lo que hay conocemos como paganismo”, además de erróneo es tendencioso.
Quizá esta idea proviene de la actual tendencia a creer que existió una “antigua religión femenina” (idea extendida, entre otros, por Margaret Murray) que viene del paleolítico y en la que la “diosa” era la figura central. Estas conclusiones nuevamente provienen de razonamientos tendenciosos y falacias. Cierto es que existen vestigios arqueológicos que hacen suponer un culto a la fertilidad –representado por deidades femeninas– en diversos asentamientos prehistóricos, pero hablar de un especie de protoreligión universal, es equivalente a creer a pie juntillas que todos provenimos de Adán y Eva. Ahora bien, con la ola new age se extienden diversas ideas románticas con respecto al mundo antiguo indoeuropeo (algo parecido a lo que sucedió durante el Renacimiento con el mundo clásico griego), ideas que no son nuevas, pues vienen del siglo XIX con todos los movimientos revivalistas y románticos que se dieron en la época. Este “renacer” de lo indoeuropeo centra su atención en dos pueblos, principalmente, el celta y el teutón; de los que se toman diversos elementos para configurar grupos “brujiles” de la nueva era. Por eso, muchos piensan –simplistamente– que el paganismo es, básicamente, la práctica del celtismo, pero nada más alejado de la realidad de este complejo fenómeno antiguo que se ha retomado hoy día. Por otra parte, con el nacimiento de la corriente jungiana este problema se ha agravado, pues los variados grupos new age se dedican a ver “arquetipos” a diestra y siniestra, sean de dioses, animales, personas, cómics, etc.
Lo peligroso de lo dicho en Muy interesante es que es considerada una revista “seria” y “científica”, de donde se presume que debería corroborar datos, contrastar hipótesis y escribir lo más apegado posible a la verdad. O bien, ofrecer al lector diversas opiniones sobre el tema para que éste pudiera inclinarse por una explicación u otra (o si en verdad desea saber más, investigar por el mismo). Desgraciadamente esto no sucede. El articulista se limita a dar la opinión de un “experto” cometiendo uno de los errores lógicos más comunes en los medios de comunicación, la falacia de atingencia (es cuando se dan premisas falsas, pero psicológicamente persuasivas). Con esto, lo único que se causa es desinformación y confusión en un tema, que de por sí, se presta para cualquier clase de afirmaciones, premisas, conclusiones y supuestos.
Moira Lander
Comunidad Triskell
Al servicio de la Tradición
|
| |
|
| |
|
Contra los ladrones
En su momento, cierta cantante pop colgó en su cuello grandes crucifijos con la esperanza de escandalizar a padres de familia, educadores y autoridades religiosas. Lo logró. Ahora es famosa. Ella llevaba cierta ventaja: tenía talento. De alguna manera pertenece en ese círculo de estrellas... y tiene sentido.
Han pasado unas cuantas décadas y el mundo es diferente, ahora no basta con ser rebelde... Darth Vader y el lado obscuro de la fuerza son los patrones a seguir. Ahora es el turno de colgarse una etiqueta esotérica, mística y misteriosa para sentirse interesante, único y diferente.
A la sombra de los íconos de la cultura ordinaria, de fantasías sobre vuelos en escoba y pócimas encantadas, no es de sorprender que los pobres de espíritu sucumban ante la ilusión de una varita mágica. Sirve para probar que los medios masivos sí tienen un efecto sobre las mentes masivas. No hay nada de único y diferente al seguir una moda, tiene más que ver con unirse a una tribu y ser parte de un rebaño para encontrarle sentido a tu vida.
Las masas han invadido las tienditas de inciensos, dispuestas a comprar el “paquete de principiante” para conocer los secretos del Universo.
Les tengo una noticia: esos no los van a encontrar en la tienda, y no existe un manual de usuario....
Si de verdad buscan la salvación de su alma y la redención eterna fuera de la iglesia de sus padres, ¿por qué no seguir a Stephen Hawkins? ¡Dios está en los números!
Claro, entiendo el problema...deberán volverse físico-matemáticos y eso, por supuesto, significa que deben estudiar y prepararse... Ya veo la dificultad.
Comprendo que las mentes jóvenes, afectas a la televisión, a los panecillos de cajita y los cursos de inglés en seis meses no comprenden que una práctica espiritual disciplinada requiere de algo más que una colección de datos sobre el tema, programas radiofónicos y reiterativas membresías a portalitos de Internet o cualquier otro medio que proporcione una plataforma para que hable un necio, vestido con un costal de papas y capucha mágica.
De verdad.
En serio.
¡Hagan algo serio!
Estudien sus tablas de multiplicar... Sean matemáticos.
Sacarán más provecho y, además, no estarían regalándole dinero a grupos manipuladores, expertos en la desinformación, quienes arman tres palitos de madera, le ponen un nombre exótico y los venden como la panacea de la protección contra la magia más negra.
¿Qué tienen en común los nuevos líderes de religiones alternativas?
Además del uso irresponsable de términos y conceptos; del saqueo de los símbolos sagrados; del plagio cultural, de creencias y tradiciones; son, por regla general, autocomplacientes, auto validados, tienen gran sed de poder y desean convertirse en figuras públicas a toda costa.
Lo que los rebaños de desamparados, seguidores de estos personajes no alcanzan a ver (ni entender) es que cada ser necesitado de sentido se convierte en un peón voluntario. Eres manipulado a través de tus propias ganas de creer en algo extraordinario y le das poder a unos cuantos que buscan sólo su propia verdad, sus propios fines, su propio lucro, su propia satisfacción y su propio ego.
Observa a estos autonombrados maestros, tus electos vampiros, y siente como se beben tu energía, tu ilusión, tu inocencia. Míralos tomar una palabra de aquí, otra de allá, mezclarlas con símbolos de cosas que no tienen nada en común... hacer una ensalada de conceptos y de ideas diseñadas para llenar el vacío espiritual que rige nuestra era.
La ley de los hombres castiga a quienes se roban las ideas de otros, pero no hay ley para controlar a estos que se roban lo Sagrado para pisotearlo y malbaratarlo. ¿Con que derecho se toma un paquete de enseñanzas y se comienza a predicarlo sin conocer sus significados más profundos ni sus misterios? ¿Cómo puede alguien creerse tan sabio, tan listo, tan preparado para guiar a otros y hacerse llamar maestro, cuando no es capaz de conquistarse a sí mismo?
Claramente, estas personas carecen de vergüenza. Hablar de legitimidad es tal vez demasiado elevado, siendo que su conciencia es primitiva y lo más importante para ellos, como para los niños, es sentirse validados.
Pero, ¿validados por QUIÉN?
El problema no es que un ego-maníaco se pare en un estrado y se declare a sí mismo el “Dalai Lama”, “el Arzobispo de Canterbury” o “Napoleón Bonaparte”... a esto se le llama delirio...
El drama surge cuando encuentra eco en las mentes vacías y los corazones marchitos, cuando seres perdidos necesitan seguir al delirante y están dispuestos a creerse cualquier historia.
Pongo estos ejemplos para ayudar a los menos brillantes a ganar perspectiva en el asunto. No se puede SER si no se está preparado para ser, para asumir.
No hay un curso rápido de ser “Papa Benedicto XVI” en el término de un año y un día, ni se puede ser Hombre Sabio Sioux, estudiando por Internet.
Un Druida debe estudiar y prepararse durante años, antes de siquiera pretender llamarse así.
¡Piensen!
Salgan de su mundo de ensueño y dejen de perseguir unicornios. Demanden veracidad
Si les interesa su crecimiento espiritual, busquen verdaderos Maestros, no pretendan encontrarlos en el mercadillo. De acuerdo a donde busquen, será la calidad de lo que encuentran. Si buscan en los tarros de basura, donde viven y se alimentan seres inescrupulosos, no pretendan encontrar otra cosa que basura.
¡Sean críticos! Indaguen y rasquen en el pasado. Probablemente no tengan que escarbar demasiado, porque la verdad siempre flota. Aquel que ha engañado y mentido en el pasado, sin duda volverá a hacerlo. Los timadores cambian su apariencia, sus credenciales, sus títulos, pero jamás cambian sus intenciones.
A los verdaderos buscadores, les deseo buena ventura.
A los mediocres, les pido que vayan ahí, donde sus anhelos se cumplen. Se alimentarán de su fuerza, les robarán sus recursos y su tiempo, desviarán su pensamiento y, como resultado, dejarán de ser mediocres: se convertirán también en basura, en ladrones, en saqueadores y en ignorantes.
Así que llevan las de ganar.
Alana DuLac
|
| |
|
| |
|
En defensa de la Tradición
Saludo a los Druidas de la Orden Druida de México
Salud a mis Maestros
Saludo a mis compañeros de Camino
Salud a los Grupos Hermanos
Saludo a los simpatizantes druidas
En los últimos años, la sociedad transita caminos cada vez mas "Light"; todo rápido, todo fácil. Este es un tema recurrente en la conversación de aquellos comprometidos en Alma, Espíritu, Corazón, Mente, Intelecto y cuerpo con una Tradición.
La proliferación y crecimiento de grupos como los que menciona Arianhrod, llenos de parafernalias mas o menos baratas o caras, da igual- de cursillos en los que la promesa es "conocer la magia", fabricar amuletos e inventar rituales que te convertirán (uso la palabra con conciencia) en druida o mínimo en "brujo o bruja" es sino de esta era.
Pseudo druidas como facilitadores, que no maestros, por un año un día de cursos que además, tienen "exámenes finales" y grados como si fueran una materia escolarizada. Todo "haciendo lo que desee tu corazón, sin dañar a nadie". Me pregunto si alguna vez se han detenido a pensar que semejante afirmación es igual a la falta de movimiento en el estanque, que lleva indefectiblemente al "agua podrida".
Deplorables mezclas de creencias; arcángeles con Feng shui, yoga con runas, druidismo con wiccanerias. Y lo digo así porque verdaderamente hay wiccas serios, pero por eso mismo no se prestan a ese circo deplorable del que ahora somos testigos.
En todo caso, no hay mas que ver sus páginas de Internet, leer las publicaciones de sus blogs, observar sus canales en youtube o escuchar las transmisiones de radio por Internet para saber que son improvisados.
Y si no lo son, que se acerquen a la Orden Druida de México, Sede del Druidismo en este país. Que muestren sus credenciales. Que sean serios, humildes, congruentes y acepten la Autoridad que dan 30 años de trabajo constante y fundacional.
Habrá personas que sigan pensando que dar la batalla a esa gente es causa perdida porque, como plaga, mientras más se corte más se reproduce. Esa es la parte ordinaria de la Humanidad.
La Orden Druida de México es una parte Extraordinaria de la Humanidad. Aquella que ve batallas dignas donde otros ven derrotas. Aquella que ve lo posible en lo imposible. Vivimos con Honor e Impecabilidad. Somos Implacables e intolerantes con aquellos que se atreven a hacer del druidismo un espectáculo barato con comparsas sin voluntad.
Porque las enseñanzas de mis Maestros viven en mi y conmigo. Porque como los antiguos discípulos y alumnos, nada escrito en papel y todo grabado con fuego en el corazón.
Todo sin fe ni esperanza, lanzándonos al vacío de frente y con los ojos abiertos.
Así que una vez más
¡Mi espada está presta a defender la Tradición!
¡Que así sea!
¡Que así sea!
¡Que así sea!
Bryanna Muireannach
Hija de la Rama Roja
Discípula de sus Maestros
Enemiga de los Enemigos de La Tradición |
| |
|
| |
|
| |
|
Una Tradición verdadera
Aprovechando la batalla que nos plantean nuestros maestros Druidas, y que con gusto asumimos los cazadores y aldeanos del Rowan, me parece conveniente reflexionar sobre la palabra Tradición.
En la actualidad, ya no existen conceptos, términos o palabras que no sean manidos, así que a menos que nos pongamos a inventar un lengua totalmente nueva y desconocida, debemos conformarnos con utilizar aquellos vocablos que nuestro bien ponderado Español nos regala. Entre éstos se encuentra la palabra “tradición”, que de acuerdo a la RAE tiene muchos significados, a saber:
tradición.
(Del lat. traditĭo, -ōnis).
1. f. Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.
2. f. Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo.
3. f. Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos.
4. f. Elaboración literaria, en prosa o verso, de un suceso transmitido por tradición oral.
5. f. Der. Entrega a alguien de algo. Tradición de una cosa vendida
6. f. Ecd. Conjunto de los textos, conservados o no, que a lo largo del tiempo han transmitido una determinada obra. La tradición del Libro de Buen Amor está formada por pocos manuscritos
Veamos, cuál es el eje central de estas definiciones: la transmisión de algo a alguien, de generación en generación, de padres a hijos, no importa, siempre es de uno a otro o de unos a otros. Y se busca que en esa transmisión se conserve una memoria.
¿Por qué me parece importante aclarar este significado? Porque siempre he creído que la mayor parte de las confusiones proviene del uso inadecuado de nuestra lengua, tan vasta como ambigua. Así que, congruente a mi creencia, pienso que para iniciar a desenmarañar algo tenemos que iniciar por aclarar los significados de las palabras que usamos tan descuidadamente.
Ahora bien, ya que están conscientes de lo que Tradición significa, serán receptivos al punto que me interesa: el Druidismo en México es una Tradición. Y me consta de primera mano, pues la transmisión es de maestro a discípulo, de forma oral y conserva una memoria; la memoria de su historia de más de 30 años de fundación. Eso es lo que lo diferencia de los movimientos improvisados, masivos y comerciales que pululan en la red vendiendo cursos y disfrazándose con “costales de papas” (como bien dice Alana en el artículo Contra los ladrones), pues mientras estos improvisados dictan cursillos cual recetas de cocina, la Orden Druida de México trasmite enseñanzas y lo hace como una verdadera Tradición, porque eso es, porque así se vive, porque en eso cree, porque es totalmente congruente entre sus posturas y sus prácticas, entre su ética y su quehacer diario.
Si vistan su página, si se acercan a ellos personalmente, si leen sus artículos, podrán encontrar en todo momento una total integración en sus palabras, un completo compromiso, una sinigual fuerza guerrera, una sabiduría arcana. No importa cómo los contacten, la realidad es que en cualquier forma, en todo momento y desde el punto que sea, verán que los Druidas de la ODM son de una pieza.
Quizá por eso, después de tanto militar en el Rowan como pagana sin rumbo, terminé uniéndome a ellos, porque encontré la fuerza de sus palabras y la congruencia de sus actos, que tanta falta hacen en este mundo; pero también pude corroborar la nobleza y la suavidad de su trato.
Celebremos que existe una Tradición que vive, piensa y actúa como tal, y defendámosla a toda costa y a cualquier precio.
Brighellia Cerwitt
Cazadora del Clan Cerwitt y Orgullosa Defensora de la Tradición Druida de la ODM |
| |
|
| |
|
El druidismo y la neurona
Este texto nace de la constatación de que nuestro movimiento, basado en la sabiduría druida, de nuestros druidas, en estos momentos se coloca en una situación de fertilidad de la conciencia para quien lo ha vivido auténtica y plenamente.
Aceptamos que esto es inquietante y provocativo, pues nuestras posturas no dejan lugar a dudas que somos lo que decimos: druidas. Y los druidas asumen la verdad contra el mundo cuando el mundo está ciego en la conciencia; a veces, cuando pensamos que ya no comprendemos a los hombres, en especial a la comunidad pagana, imaginamos deponer las armas, ponernos a meditar y sólo mandar bendiciones a sus cabezas; mas nuestro espíritu guerrero —cual celtas— nos obliga a padecer nuestra pasión y nuestro idealismo, nos insta a tomar posturas consecuentes con lo que afirmamos practicar. Y si ha de tener sentido que un individuo salga al mundo con el mensaje de defensa de un camino espiritual como éste, es porque se insertan, él y su comunidad, en las problemáticas sociales implicadas en su práctica, en este caso en el paganismo. De lo contrario, sería ridículo e innecesario hacerlo.
A mi me resultaría una necedad pretender ser druida y no poseer una visión abierta y panorámica que se precie de dar cumplimiento, con sabiduría y coraje, a sus ancestros. Así que aquí estamos nosotros, dispuestos a defender lo justo para evitar aberraciones y ridiculeces que pongan en entredicho nuestro quehacer druídico. Por esto somos violentamente atacados con el silencio o con el desprecio –me extraña que impartan tantos cursos de armonización y de guerra antigua. Al parecer demuestran la evidente y poco creativa postura de interesarse sólo en sus propios cotos de caza, y en no exponer sus inversiones y su seguridad. Ese es el trabajo de las “buenas conciencias” del paganismo. Cuando los druidas hablamos, les “desgarramos el alma”, amenazamos sus negocios, sus territorios de poder y exponemos sus milagros o magias chamánicas, mostrándolas al desnudo. Las causas de todo esto son cerebrales (y aquí no se me quita lo neurólogo), aunque he de decir, que son deficiencias cerebrales. Pues lejos de abrirse al diálogo y al beneficio de precisar y diferenciar posturas, de buscar el intercambio sano y respetuoso de ideas, tratan de sustituir lo que no les gusta con un clon hecho a su medida.
Nuestro druidismo, entre tanto, ha dado muestras de un desarrollo de la conciencia pagana. Hemos inducido cambios, generado ideas críticas y creado conceptos, pero sin el reconocimiento de los que se han beneficiado con ello. Y esto es algo bueno. Significa que somos vitales y generadores de ideas, por eso nos imitan. Por lo demás, todo cambio es amenazador cuando se está insertado en el establishment, cuando se es pasivo y poco creativo, cuando falta fuego en el espíritu. ¡Cuidado! Cuando se pierde la belleza, el poder de la gentil palabra y la capacidad de escucha, entonces no hay manera de curar esas patologías sociales que se diluyen en la subjetividad del “cada quién”. Esto es muy antimodernista, pero también muy antiancestral. Más bien, creo que esta postmodernidad aburrida es oscurantista y que el prejuicio, el miedo y la charlatanería, unidas a la crisis económica y moral, la han convertido en el reino de lo pusilánime, del egoísmo y del materialismo burdo.
A pesar de todo, el druidismo seguirá teniendo un lugar en la lucha contra la barbarie con la idea de ir encontrando a más compañeros de viaje, libres en palabra y pensamiento como nosotros. No vamos a permitir que los pseudodruidas reduzcan nuestro camino a una neurona, o que pretendan confundir el sentido y la belleza de esta Tradición por un capricho de neuromarketing económico, con prácticas esencialmente wiccas o new age. Todo debido a la falta de principios, por la alteración cerebral de sus secreciones químicas, en fin, por una neurona.
Ossian Goran |
| |
|
| |
|
| |
|
Nuevo Orden
Las ideas sobre paganismo y sus definiciones literales, reducciones con ecos cristianos, como la rede wicca, entre otras, nos hace suponer que el paganismo de hoy es un fértil campo sobre el cual se muestran todos los desacuerdos posibles y perfectos.
El atajo probable de este problema ideológico es encontrar el camino que nunca pudieron transitar posturas tan inadecuadas –para los nobles fines de un estilo pagano propuesto con grandes esperanzas– y retrazar el objeto del paganismo, aunque esto implique la modificación de sus condiciones originarias “lo gadneriano”, lo masón, por ejemplo. Y que la perturbación así manifestada sirva para revelar un nuevo fin y una transformación que funda un “haz” de propuestas espirituales indoeuropeas, y en lo fundamental, un Nuevo Orden Druida, es decir, la fundación de un nuevo paganismo sobre el prepaganismo acuariano.
Hay que ser druidas para danzar en el futuro.
Mario Alza |
| |
|
| |
|
| |
|
|
|

|
|